Después de avituallarnos y descansar unos minutos en el avituallamiento de ca’n Costa, continuaremos nuestra ruta con unos primeros 5 km que combinan bajada y llano, lo que hará más fácil que podamos asimilar los alimentos que hemos tomado en el avituallamiento. De repente, nos encontramos con una nueva dificultad montañosa, el Coll d’en Claret (por su vertiente de Valldemossa). Afortunadamente, son sólo 3 km de subida con un desnivel suave, que no supera en mucho el 4% de media. Una vez superada esta subida, debemos ir con cuidado ya que la bajada se hace por una carretera muy estrecha y que ahora se encuentra en muy malas condiciones de pavimentación. Por tanto, ¡máxima precaución! A la altura del cruce hacia Esporles, giraremos a la derecha en dirección Banyalbufar, iniciando aquí, uno de los tramos más espectaculares de nuestra TT4500. El tramo es conocido por los ciclistas como la “ruta de las cornisas” y nos llevará hasta la localidad de Andratx, que será el punto más al sur de nuestra prueba.

Pero vayamos por partes; siempre por la Ma-10, pasamos al lado del cruce que nos llevaría al Port des Canonge y vamos serpenteando con la carretera, hasta que comenzamos a bajar el Coll de sa Bastida. A partir de aquí, tendremos siempre el mar a la vista, a nuestra derecha y nuestro tesoro natural que es la Serra de Tramuntana, a nuestra izquierda. La bajada hacia Banyalbufar es muy rápida y con un par de curvas complicadas, aunque ahora si, la carretera es ancha y está en muy buen estado. Llegamos rápidamente a Banyalbufar, otro pueblo de postal ubicado en la Serra. En seguida lo habremos dejado atrás y durante 7 km iniciaremos un continuo sube-baja, lo que se denomina en el argot ciclista recorrido “pestoso”, que se hace duro y que va desgastando nuestras piernas. Así llegamos a Estellencs, pueblo vecino y hermano del anterior, donde desgraciadamente no tendremos tiempo para pararnos y disfrutar de sus panorámicas. A la salida de Estallencs (estamos prácticamente en el km 104 de la prueba), iniciamos la subida al Coll des Pi, que en realidad se trata de un continuo de subidas y pequeños descansos, que acabaran un poco más allá del restaurante “es Grau”. Bajada rápida, atravesamos un túnel y sin un metro de llano, empezamos a subir de nuevo. Ya estamos en el Coll de sa Gramola.

 

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